Alimentos que componen una dieta baja en carbohidratos y alta en proteínas

Alimentos que componen una dieta baja en carbohidratos y alta en proteínas
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Las bases de la alimentación de la dieta baja en carbohidratos y alta en proteínas

Las carnes y los pescados

En una dieta baja en carbohidratos y alta en proteínas  las carnes y los pescados se pueden disfrutar prácticamente sin restricciones. Pero sí que hay algunas pautas que deben seguirse:

– Es preferible que se consuman carnes magras de animales criados en libertad: No solo el hombre ha sufrido cambios en su alimentación, también los animales lo han padecido. Actualmente el ganado y las aves de corral son engordados de forma artificial con alimentos que no son naturales para ellos como es el caso del grano y  posee altos niveles de grasa que no poseía cuando pastaba en el campo en libertad y no consumía harinas. Si puede adquirir carne ecológica hágalo. Si no es así dele preferencia a los cortes magros.

-Debido a la contaminación que hay actualmente en nuestros mares los pescados presentan un contenido de mercurio elevado. Esto puede ser especialmente peligroso para mujeres embarazadas que deben de evitar su consumo. Para todos los demás los beneficios del pescado superan sus peligros y es muy recomendable incluirlo en sus menús. Dele preferencia a los pescados pequeños que tienen menos concentración de mercurio, pero no deje de comer ningún tipo de producto del mar. Son una fuente fundamental de vitaminas, Omega 3 y Omega 6.

Huevos

Los huevos: mejor si son camperos, son un alimento sano,natural y con gran aporte de grasas beneficiosas y proteínas. Aunque aun pervive la creencia de que los huevos causan colesterol está científicamente demostrado que esto no es así y que se pueden consumir a diario sin ningún tipo de problema.

Verduras y frutas

Deben de ser preferiblemente frescas y procedentes de cultivos ecológicos. No es recomendable  comprar fruta o verdura que no sea de temporada por muy tentadora que le parezca, ya que habrá sido producida en invernaderos o traída de otros puntos en cámaras frigoríficas. No habrán madurado al sol y no tendrán el sabor ni las vitaminas que le corresponden. Estará pagando mala calidad a muy alto precio.

Los frutos secos son una gran fuente de energía extra cuando se hace una dieta baja en carbohidratos y alta en proteínas . Son ideales para consumir en pequeñas cantidades entre horas cuando necesitamos un empujoncito o antes de practicar deporte. También como acompañamiento de ensañadas y en salsas. Ocasionalmente podemos usar harina de algarrobo, harina de almendras o leche de almendras aunque no es adecuado hacerlo de forma diaria ya que, por ejemplo, la cantidad de almendras que necesitamos para obtener la cantidad de harina necesaria para hacer un postre es muy grande.

Si usted desea perder peso no abuse de los frutos secos, pero limite también la fruta fresca por su gran cantidad de fructosa. Dos piezas al día es la cantidad recomendable si quiere alcanzar su peso ideal.

Aceites y especias.

Las especias están totalmente permitidas y recomendadas en esta dieta baja en carbohidratos y alta en proteínas . Con ellas conseguirá darle sabores diferentes y originales a sus platos para no aburrirse jamás en la cocina. Además muchas de ellas aportan beneficiosos efectos para su salud a mayores de su sabor.

El aceite de oliva en crudo y el aceite de coco de calidad  también pueden ser utilizados para cocinar. El aceite de oliva no es conveniente utilizarlo para freir pero si para aliñar en crudo sus platos.

No se trata solo de cambiar la comida, sino de cambiar hábitos

Cambiarse a una dieta baja en carbohidratos y alta en proteínas es el primer paso para comenzar a adquirir hábitos más saludables. Esta dieta debe de combinarse con ejercicio diario y el abandono de costumbres poco sanas como son el consumo de tabaco y el abuso de bebidas excitantes.

Una correcta combinación de dieta paleolítica y ejercicio garantizan importantes mejoras en la salud : pérdida de peso; notable mejora o desaparición del síndrome de fatiga crónica; mejoría o desaparición de los dolores musculares y articulares; prevención de enfermedades degenerativas como Parkinson o Alzheimer; gran aumento de la energía vital etc.

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