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Senderismo y Naturaleza en Otoño

Senderismo y naturaleza en Otoño

En este artículo titulado “Senderismo y naturaleza en Otoño” os hablaremos de Riaño, un lugar idílico para disfrutar de la pesca deportiva y también de la naturaleza. Por ello es idóneo para realizar un viaje familiar, pudiendo aprovechar algún rato para la práctica de la pesca.

Turismo rural entre Asturias, León y Palencia

Hoy os vamos a recomendar un lugar para una escapada y practicar senderismo, trekking o simplemente disfrutar en un lugar con mucho encanto en León. Un lugar en plena montaña aprovechando la belleza del Otoño y sus colores. Se trata de un lugar absolutamente privilegiado que no puedes dejar de conocer.

Vistas desde Riaño en Otoño

La montaña leonesa es bastante desconocida debido a que su vertiente norte, la asturiana, ha conseguido la fama (no sin merecerla) de la Cordillera Cantábrica. En la vertiente sur nos encontramos con el pueblo de Riaño. Está a orillas del embalse al que da nombre y que hizo que todo el pueblo tuviera que trasladarse cuando se construyó la presa.

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Riaño es un punto magnífico para alojarse en una casa rural ya que es un cruce de caminos entre Palencia, León y Asturias. Desde allí podemos realizar rutas de senderismo desde el mismo Riaño o escaparnos a los montes Palentinos.  También recomendamos una salida que no te dejará indiferente al valle del Ponga y visitar la localidad de Beleño.

No es una comarca sólo para practicar senderismo (o trail). Hablamos de ecoturismo, gastronomía, recogida de setas, esquí, raquetas de nieve, naturaleza… Un lugar perfecto para escapadas de fin de semana o vacaciones. Colaboraremos además a una zona que necesita alternativas económicas para evitar la despoblación.

Sin duda, si lo visitas repetirás.

Como siempre, esperamos que este artículo titulado “Senderismo y naturaleza en Otoño” os haya gustado. Y ojalá os aporte alguna idea para realizar una escapada de pesca.

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Pescar en León, buscando Truchas con pedigree

Pescar en León, buscando Truchas con pedigree

Sin duda hablar de pescar en León, en términos de pesca deportiva es hablar de una de las mejores zonas de pesca de trucha común en España, la propia geografía de León crea unos ríos perfectos para su desarrollo, son de alta montaña en su parte inicial, por encima de los 1.200 m de altitud ideales para el desarrollo y la reproducción que bajan hasta cotas de 700 m buscando desembocar en otros ríos mayores. Además sus cuencas altas están exentas de contaminación, el gran enemigo de nuestros peces, haciendo que estas truchas tengan un pedigree especial.

La oferta de pesca de León es muy amplia, es un espacio en el que pueden compartir río pescadores profesionales, amateur o iniciarse en el mundo de la pesca. Una mención importante es la pesca a mosca en esta región, donde la pluma del gallo de León de reconocimiento mundial tiene un peso importante en la economía y en la cultura piscícola de la zona, muy recomendable visitar la zona del Curureño y ver algún taller de montaje si eres aficionado a esta técnica.

La pesca en los ríos Esla, Curureño y Sil son los grandes referentes de la provincia, siendo la mejor época de Abril a Junio pero en Agosto y Septiembre podemos tener jornadas muy sorprendentes; el Esla desde la localidad de Riaño hasta su parte baja es un gran río para la pesca deportiva, la trucha que es en lo que nos centramos hoy es recomendable buscarla en la parte alta donde disfrutaremos de la pesca en ríos y embalses; el Curureño transcurre por un valle paralelo al Esla y es un lugar ideal para iniciarse o llevar a tus hijos de pesca con unos paisajes excepcionales; por último el Sil en la parte oriental es uno de los grandes desconocidos, un sitio perfecto si quieres disfrutar de la pesca en paz y tranquilidad.

Si eres pescador de truchas, sin duda que tienes que peregrinar alguna vez a León y disfrutar de sus ríos.

Esperamos que este artículo titulado “Pescar en León, buscando Truchas con pedigree” haya sido interesante para tí.

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Ricobayo a fondo, un Gran Destino de Pesca

Ricobayo es una localidad del municipio de Muelas del Pan, como también lo son Villaflor y Cerezal de Aliste, situada en la comarca de Alba, en la provincia de Zamora, perteneciente a la comunidad autónoma de Castilla y León.

El embalse

El embalse de Ricobayo fue construido en el año 1934, tiene una superficie de 5.855 ha. El paraíso llamado Ricobayo, es impresionante para la pesca. Esta situado a menos de 1 km de la localidad de Ricobayo de Alba.

Alimentado por el río Esla, cuenta con una cuenca de 16.026 Km2, es un embalse muy largo, con multitud de reculas y abruptas orillas de granito, lugar ideal para el cobijo de las especies que lo habitan. El embalse de Ricobayo es prácticamente navegable en toda su extensión, unos 40 Km, hasta la desembocadura del río Esla a la altura del Puente de Quintos, por lo cual, lo convierte en un lugar idóneo para la práctica de la pesca desde embarcación.

Famoso también, por haberse realizado concursos de prestigio, como el encuentro Internacional Eurobass, el Latino del Bass y el Campeonato abierto de Lucio, todos ellos desde embarcación y los dos primeros, se han realizado en varias ocasiones, con motivo de la Semana Ibérica de la Caza y de la Pesca, realizada en Valladolid.

Si esta descripción es “superficial” del embalse de Ricobayo, esperen a la gran variedad y sobre todo al tamaño de las especies que lo habitan, como Lucios y Carpas de las llamadas de “dos cifras”, Barbos de gran tamaño y Black Bass nada despreciables.

Bajo estas aguas y con carácter general, predominan más las formaciones rocosas y los arenales que la vegetación, aunque esta tampoco escasea. Aún dando la sensación de poder ser un lugar con poca profundidad, nos encontramos con lugares que dependiendo de nivel hidrográfico del momento, puede llegar a 90 m. de profundidad, siendo lo habitual entre 30 y 40 metros.

Lucio en Ricobayo

Atendiendo a esta orografía nos encontramos especies como el Lucio, donde lo podemos encontrar cerca de la orillas, a la salida de reculas, escondido bajo troncos, raíces, rocas, vegetación y otros lugares que le ofrecen cobertura, como en los pilares de los puentes. En el embalse de Ricobayo el Lucio tiene su “suite”, ya que posee una buena calidad de agua para prosperar, nivel estable de las aguas, abundancia de peces pasto (Alburno) y vegetación, lo que hace que sus tamaños, en muchos casos, lleguen a sobrepasar los 10 Kg de peso.

Aunque popularmente tiene la fama de ser una pesca de invierno, la mejor época para pescar los grandes Lucios, es la primavera, cuando están preparándose para la freza y su movilidad aumenta en aguas menos profundas. Su alimentación es a base de otros peces, incluidos los de su propia especie, al igual que ranas y otros invertebrados.

Los señuelos para su captura, dado que es un depredador, se podría decir que son miles de peces artificiales y cucharillas principalmente. El cebo por excelencia es el pez vivo, pero hay que atender a la Ley de pesca de cada autonomía. Ante esta cantidad inmensa que se escapa a muchos pescadores, reivindicar la riqueza de nuestro lenguaje, para designar objetos y útiles de pesca. Para pescar no es necesario saber inglés.

Black Bass en Ricobayo

Otro de los inquilinos que habitan en Ricobayo, es el Black Bass, también denominado como Perca Americana o Lubina Negra. El hábitat para esta especie requiere en concreto de una buena cobertura vegetal sumergida, que le proporcione protección y alimento, sin descartar otros lugares como troncos sumergidos y rocas. Su apostadero se sitúa en playas pedregosas, lugares con cambios de vegetación y fondos escalonados, todos ellos protegidos por sombras.

Su alimentación es a base de otros peces, aunque también se alimenta de ranas, cangrejos, arañas e incluso de otros de su misma especie, si la necesidad lo requiere. La mejor época para pescar el Bass es de primavera a verano. Es una especie que se activa cuando la temperatura del agua aumenta, pero no hay que dejar de intentarlo en invierno, en contra de la creencia popular, ya que el gran Bass, aunque se encuentra en las profundidades, no puede dejar de alimentarse y proteger su territorio. En cuanto a los señuelos, al igual que en el caso del Lucio, son muchas las opciones e incluso más técnicas, por lo que sin entrar en muchos detalles, diremos que tanto los peces artificiales como los vinilos, son óptimos para la pesca de esta especie, siendo en el embalse de Ricobayo de un tamaño medio, llegando en muchos casos a más de 30 cm de longitud.

Ciprínidos en Ricobayo

Por último y no menos importante, nos encontramos a dos Ciprínidos, la Carpa y el Barbo, gladiadores de nuestras aguas.

Aunque en Ricobayo nos encontramos también con el Alburno, que no tiene especial interés, considerado especie invasora e introducido como “pez pasto” para otras especies, si tiene su importancia desde el punto de vista de la captura, a la hora de la iniciación de los “peques” de la familia. La gran cantidad que existen en estas aguas, junto con los equipos básicos que se necesitan para pescarlos, hace que este pez, “pique” a los futuros pescadores.

Otro Ciprínido que existe en este embalse, es la Tenca, muy apreciada gastronómicamente, pero escasa en su número y en lugares muy localizados.

Carpa en Ricobayo

En cuanto a la Carpa, tenemos la “real” o espejo, con pocas escamas y muy grandes, y la Carpacomún” con todo su cuerpo recubierto de escamas. Su hábitat se encuentra en aguas de curso lento o estancado, con temperaturas más o menos cálidas, son muy resistentes a la escasez de oxígeno. Su alimentación consiste en larvas de insectos, lombrices, plantas, algas y caracoles. Para ello suelen revolver el fondo en busca de alimento, donde las encontraremos a la hora de pescarlas. Aún pudiéndose pescar durante todo el año, la mejor época para su captura es a partir de la primavera, y sobre todo el verano, a primeras horas del día o al atardecer. Los cebos utilizados más comunes son, la lombriz de tierra, la patata, maíz, haba y trigo cocido, masillas, entre muchos otros.

La pesca de la Carpa, sea quizás, la que más cambios ha tenido en los últimos años, con respecto a la forma tradicional de pescarla, y sigue experimentando un continuo cambio, no solo en los cebos, sino que también y mucho, en las artes. Así, tenemos modalidades como la pesca a veleta, fondo, cuop, inglesa, boloñesa, mosca y por último la modalidad de carpfishing ( pesca de carpa ), orientado a la captura de grandes carpas. Aunque la Carpa, da la impresión de un pez tranquilo, una captura de gran tamaño, hace las delicias de cualquier pescador, experimentando sensaciones que con ningún otro tendrá, no por la especialización o técnica de dicha pesca, sino por la capacidad de lucha de este pez, que nunca se va a dar por vencido. En el embalse de Ricobayo hay multitud de lugares para este tipo de pesca y ejemplares de más de 10 kg, siendo pesos habituales los 3 Kg.

Barbo de Ricobayo

Por último, hablaremos del Barbo común, otro Ciprínido luchador en el agua. Aunque lo normal es encontrarlo en los ríos, también existe en los embalses y más en uno como el de Ricobayo, ya que el mismo cauce del río Esla es el causante de tal embalsamiento. El hábitat del Barbo está en lugares con vegetación sumergida, donde encuentran refugio y comida. Se alimentan principalmente de plantas y de pequeños peces, así como de cangrejos y pequeños moluscos. Los Barbos de embalse, igual que los de río, también les gustan las corrientes, por eso para su captura, debemos buscarlos en cualquier entrada de agua al embalse, ya sean regatos, arroyos, chorreras o río principal.

La mejor época para su captura es la primavera, sin olvidar que los resultados en otoño e invierno son muy buenos y no hay que dejar de tentarlos. En verano con el calor hay que buscarlos en mayores profundidades y en las primeras o últimas horas del día. En cuanto a los cebos, utilizaremos básicamente los mismos que para la carpa, así como todas sus artes, pero con algunas salvedades, ya que el Barbo también lo hace a pez artificial, dando excelentes resultados. Otros de los cebos estrella para el Barbo, es la ova en corrientes y el cangrejo, dando unos resultados espectaculares. Los Barbos que nos podemos encontrar en el embalse de Ricobayo rondan los 2 Kg de peso, siendo en muchos casos superiores.

Tanto la Carpa como el Barbo, por sus tamaños nunca se darán por vencidos, ante una inminente picada, utilizarán cualquier argucia para desclavarse, rozar el sedal sobre rocas, liarse en troncos y ramas sumergidos y huir a cualquier perdedero próximo, por lo que es importante fijarse en el lugar donde vamos a intentar su captura.

Tras esta pequeña exposición del PARAISO RICOBAYO, dada la variedad de especies que lo habitan, la espectacularidad de la gran superficie que ocupa y sobre todo, la cantidad y tamaño de estas especies, bien merece pasar unos días pescando en esta maravilla de lugar ya que es un gran destino de pesca.

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Pescar en Palencia, el refugio olvidado de la trucha

Pescar en Palencia

Hoy en nuestros viajes de pesca hablamos de un lugar mágico si te gusta la pesca; la primera vez que pase por allí fui un auténtico peligro, ya que en el coche no paraba de mirar a un lado y a otro; por un lado no hacia más que ver zonas perfectas para el lance y en el otro numerosos ciervos con el impresionante cuadro de fondo de los montes palentinos, realmente estaba maravillado y no sabia como este lugar no tiene la difusión que tienen otros. Pescar en Palencia puede ser una experiencia única.

Zonas de Pesca en Palencia

La zona de pesca en Palencia de la que hablamos es el alto Carrión y Pisuerga; son ríos clásicos de alta montaña perfectos para la práctica de la pesca a mosca de nuestra querida trucha marrón, pero también es una zona excelente para la pesca de la trucha con señuelos artificiales en varias zonas de los ríos o en uno de los tres embalses cercanos buscando alguna captura de tamaño más respetable. Es una zona que ha sufrido una fuerte despoblación que sin duda ha influido en la presión de la pesca deportiva. La especial orografía de la zona nos permite pescar en los dos ríos de alta montaña, que nacen a escasos kilómetros uno del otro pero que llevan caminos opuestos; esto hace que sea un factor determinante conocer bien la zona de pesca para tener éxito, ya que los muchos kilómetros de río nos pueden jugar una mala pasada y estar perdiendo el tiempo en zonas con menos posibilidades.

Es una zona excelente no solo por la pesca, también nos acompañaran unas excelentes vistas ya que estaremos dentro del Parque Natural de las Fuentes Carrionas, uno de los pocos lugares que alberga osos, lobos y urogallos. También podremos degustar la fabulosa gastronomía de la zona, carnes espectaculares, setas de todo tipo (en primavera y otoño) y excelentes platos de cuchara.

Si te gusta la pesca tienes que descubrir este rincón por explorar de España donde parece que el tiempo se para y seguro que conseguirás además de pescar el relax que tu mente necesita.

Esperamos que este artículo titulado “Pescar en Palencia, el refugio olvidado de la trucha“, haya sido de tu interés.

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Pescar en Castilla y León

Pescar en Castilla y León

Castilla y León es una de las regiones más potentes para la pesca deportiva, en ella podemos encontrar gran cantidad de lugares atractivos para la pesca, no solo por la calidad de las capturas que podemos obtener sino también por la belleza de sus paisajes y la cultura asociada a los ríos como son los montadores de moscas con sus gallos de la provincia de León. Pescar en Castilla y León puede ser una opción cercana y muy interesante.

Lucio de Ricobayo

Si lo que buscamos son grandes depredadores Valladolid y Zamora presenta una muy buena opción; si buscamos pescar el lucio y el black bass en Ricobayo (Zamora) es una buena opción. Ricobayo ha sido escenario de varios concursos y campeonatos y si lo que estamos buscando es una captura respetable debe ser nuestro destino, muy recomendable el uso de embarcación para llega a las zonas más inaccesibles. Si queremos probar nuestras cañas con las luciopercas cambiaremos nuestro rumbo a Soria, el embalse de Cuerda del Pozo celebra anualmente su campeonato de pesca de luciopercas y nos regalará un día entretenido de pesca si estáis habituados a este singular depredador.

Trucha a mosca en la zona de León

Si lo tuyo son las luchadoras truchas estás de suerte, Castilla y León te ofrece una amplia variedad de destinos, las grandes truchas del río Tormes en Salamanca, la pesca en ríos y embalses de alta montaña en León y Palencia y la pesca en ríos del desconocido norte de Burgos hacen las delicias de todo pescador a mosca y spinning. Muy recomendable hacer uso de los servicios de guía de pesca para disfrutar de zonas poco transitadas y sacar el mayor partido a nuestra jornada de pesca con profesionales que conocen la zona y las costumbres de las truchas como la palma de su mano.

Pesca de carpa y barbo en Castilla y León

La pesca de la carpa y el barbo también lo podrás practicar a lo largo y ancho de Castilla, desde el pantano de la Almendra en Salamanca, pasando por zonas como el río Duero, distintas charcas y lagunas o el mencionado embalse de Cuerda del Pozo representan grandes lugares para la pesca de ciprínidos que nos reportarán grandes y entretenidas jornadas de pesca.

Sin lugar a dudas Pescar en Castilla y León ofrece una gama de posibilidades que hacen realidad el sueño de cualquier pescador, ¿te lo vas a perder?.

Esperamos que este artículo titulado “Pescar en Castilla y León” os haya gustado.

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Pescar en Burgos, un Destino muy Completo

Puede que aún no lo sepas, pero la provincia de Burgos te gusta. La confluencia de climas y ecosistemas que ofrece este territorio se traduce en una enorme variedad de posibilidades para el pescador. Desde pequeñas corrientes de montaña hasta ríos de cierto porte, pasando por embalses y cauces de llanura, el aficionado a la caña encuentra en Burgos todo lo que puede necesitar.

Esta provincia, junto con Palencia, es la única de España que cuenta con ríos que regalan sus aguas a las tres vertientes de nuestro país: atlántica, cantábrica y mediterránea. Si unimos este hecho a su gran variedad climática y orográfica, encontramos un enorme puñado de posibilidades para cualquier caña con ganas de pasarlo bien.

A lo largo y ancho de su territorio, Burgos esconce cauces de todo tipo y condición y, lo que lo hace aún mejor, con peces para disfrutar. Para los amantes de la alta montaña la Sierra de la Demanda es su destino. El río Pedroso es el estandarte de esta comarca, conocido mundialmente, y por méritos propios. A pesar de atravesar malos momentos hace unos años, actualmente vuelve a tener una densidad de truchas que, aunque no tiene nada que ver con la de antaño (este río dio de comer a muchas familias no hace tanto tiempo), es suficiente para gozar de buenas jornadas de pesca. Y lo bueno es que discurre por un entorno espectacular que hace que merezca la pena acercarse hasta él, más allá de las capturas que se logren. Lo mismo que ocurre con la cabecera del Arlanza, que cuenta con un coto de ensueño por encima de Quintanar de la Sierra, o con el río Neila, cuyo nacedero está en Burgos (con un buen coto), que se convierte en el Najerilla cuando se adentra en La Rioja.

Con menos altitud seguimos encontrando río vivos, saltarines y ciertamente atractivos. El Rudrón, afluente del Ebro, inmortalizado por Miguel Delibes en su obra ‘Mis amigas las truchas’, es seguramente el río más apreciado por los burgaleses, con su color esmeralda inimitable. Discurre por las Hoces del Alto Ebro y Rudrón, un paisaje que cuenta con la clasificación de Parque Natural y que se encuentra a apenas media hora de la capital. Nutrias, mirlos acuáticos, becadas, desmanes, buitres o águilas reales, por poner sólo unos ejemplos de la larga lista que se podría componer, nos acompañarán en nuestras salidas de pesca.

Si nos vamos un poco más al norte nos topamos con el Cadagua, un afluente del Nervión, cuyo corto tramo en la provincia de Burgos es precioso y además generoso en unas truchas con una librea típicamente cantábrica. Es un río reducido, sensible a las crecidas y bastante caprichoso, pero las jornadas que da la cara pueden ser inolvidables para el pescador.

No se puede dejar de mencionar los cauces trucheros de llanura, en los que Burgos es muy rico. Se trata de un tipo de río muy castellano, que no alcanza grandes caudales (salvo con las crecidas estacionales), pero que, habitualmente, cría truchas de buen tamaño. Cursos de agua como el Ausín, el Úrbel, el Ubierna, el Hormazuela, el Gromejón, el Riaza y muchos más (teniendo en cuenta que este último está regulado por un pantano) responden a esta descripción. Se trata de ríos que seguramente no son atractivos a primera vista, pero que cuentan con unos truchas generalmente francas y agradecidas. Nos encontramos con cauces muy técnicos, con caudal discreto, escasa anchura (raramente más de tres o cuatro metros), corriente más o menos lenta y abundante cobertura arbórea y de ribera, lo que convierte cada lance en un desafío que regala peces grandes y complicados de echar a la sacadera por la gran defensa de la que disponen.

El Arlanzón, por su parte, es un río con entidad propia. Nace en la Sierra de La Demanda y su cabecera es un hermoso torrente de montaña. Poco más abajo queda embalsado por dos veces, para dar paso después a un tramo regulado que cuenta con abundancia de trucha incluso en su tramo urbano por la ciudad de Burgos. Con un caudal estable durante toda la temporada, ofrece innumerables posturas y es muy demandado por los burgaleses dada su proximidad a la capital. Además de una sana población de pintonas, en sus aguas nadan barbos de buen tamaño y un considerable número de bogas que también pueden dar jornadas divertidas.

Sus dos pantanos, con un entorno magnífico, se prestan a una pesca más reposada y familiar, aunque, caminando por sus orillas, los más andarines descubrirán buenas truchas mientras patrullan en busca de alimento a las que se puede intentar engañar con ninfas, moscas en superficie o cucharillas.

Y hablando de trucha no nos podemos olvidar del Ebro y sus tributarios. El río padre, hasta que hacia la segunda quincena de mayo abren las compuertas del pantano que lo regula y sus aguas se embarran, es una opción imprescindible. Cuenta con abundantes kilómetros que atraviesan parajes espectaculares entre los que encontramos un buen coto y dos tramos libres sin muerte muy interesantes. Y se trata de un río relativamente tempranero en lo que a la pesca a mosca se refiere. De los que vierten sus aguas al Ebro podemos destacar el Nela, el Engaña o el Trueba, aunque son muchos más.

Pero, a pesar de que la trucha es la especie con más peso en la provincia de Burgos, existen un puñado más de golosas opciones que seducirán a cualquier caña. Un ejemplo es el pantano de Sobrón, en el límite con Álava, que hasta hace unos años era el punto más caliente para el Black bass de todo el norte peninsular; hoy en día, con la aparición de los siluros y la parada de la central de Garoña que calentaba ligeramente las aguas, habrá que ver lo que ocurre. Los barbos también dan opciones en tramos bajos de ríos como el Arlanza, el Pisuerga o en el mismo Duero a su paso por Aranda.

En fin, Burgos es un gran destino de pesca, quizá con menos fama que otros lugares, pero con una enorme variedad de ríos y entornos en los que mojar los aparejos de pesca.