Que no se puede comer en una dieta

Que no se puede comer en una dieta
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Que no se puede comer en una dieta paleolítica: lácteos.

Otro fuerte motivo de controversia entre los diferentes defensores de la dieta paleolítica es el tema de los lácteos. El Dr Lorain Cordain es bastante tajante a la hora de incluir los lácteos entre lo que no se puede comer en una dieta paleo. Sus argumentos son bastante contundentes: en el paleolítico el hombre no poseía ganado, por lo tanto no podía consumir leche ni sus derivados. Además el hombre es el único mamífero que sigue tomando leche una vez finalizado su periodo de lactancia y no estamos diseñados para digerirla en la edad adulta.

Los detractores de esta teoría afirman que descartar un alimento solo porque no se consumiera durante el paleolítico, con poca base más, no es realista y que estudios efectuados sobre sociedades primitivas, como los Masáis, indican que aunque estos pueblos consumen leche no presentan ningún problema de los que el Dr Cordain atribuye al consumo de lácteos. Tampoco hay mayor aumento de los problemas de diabetes o de enfermedades degenerativas en personas que centran su dieta en un alto porcentaje de productos derivados de la leche.

La lactosa y la intolerancia.

La leche tiene en su composición lactosa y esto si supone un problema para nuestras digestiones ya que muchas personas no están diseñadas para digerirla. La intolerancia a la lactosa es uno de los problemas más comunes en lo que a intolerancias alimenticias  se refiere. Sin embargo la leche cruda, es decir, la procedente directamente del animal, tiene en su composición lactasa,que es la enzima que necesitamos para procesar la lactosa y de la que carecen los intolerantes.

Lo que es evidente es que no se puede comer en una dieta  leche cruda en la sociedad actual y que la leche pasteurizada es un alimento procesado. Usted debe decidir si desea o no incluirlo entre  lo que no se puede comer en una dieta paleo. Pero si la consumiera opte por la leche entera, un alimento más completo y cuya grasa de origen animal no está demostrado que aumente el riesgo de problemas cardiovasculares.

El jarabe de fructosa , el gran engaño de la industria alimenticia.

Le voy a pedir que la próxima vez que visite su supermercado habitual revise las etiquetas de los productos, sobre todo de los llamados light. Verá que en un altísimo porcentaje llevan en su composición jarabe de fructosa procedente del maíz: galletas, refrescos, aperitivos, salsas… todo lleva jarabe de fructosa entre sus ingredientes ya sea claramente o de modo escondido. Es un ingrediente que convierte cualquier producto que lo lleve en miembro de la lista de lo que no se puede comer en una dieta paelo y en ninguna sana.

Este jarabe, que es un producto procesado y no natural como intentan vendernos, lleva fructosa y también glucosa en su composición y se puso muy de moda ya que es mucho más dulce y más barato que el azúcar. También es mucho más adictivo. Permite por tanto fabricar más producto por menos precio. Además nos hacen creer que al comer los alimentos que lo llevan nos estamos cuidando y vigilamos nuestro peso.

¿Qué sucede en nuestro organismo cuando consumimos este jarabe?

Muy resumidamente podemos explicarlo en que cuando consumimos jarabe de maíz este va directamente a nuestro hígado, sin pasar por el páncreas. Esto hace que el páncreas no libere la cantidad debida de insulina. Además la fructosa, de este modo se transforma en grasa.

El jarabe de maíz es fructosa y glucosa a partes iguales, su índice glucémico es muy alto, más de cien. Mientras que un alimento con un índice glucémico bajo causa sensación de saciedad durante mucho más tiempo, el IG alto es el responsable de los ataques de hambre y de esa sensación de mareo y debilidad que los acompaña. Con todo esto está claro que es un alimento que no se puede comer en una dieta paleo .

Posibles consecuencias de su consumo: malos niveles de insulina y por tanto aumento del riesgo de diabetes; problemas de hígado graso; riesgo de aumento de de triglicéridos en sangre; aumento del apetito con sus consecuencias para la obesidad; es muy adictivo.

 

Que comer para una dieta paleo: las verduras y las frutas.

Las verduras y las hortalizas están entre los alimentos que usted debe incluir a diario entre aquellos dónde escoger que comer para una dieta paleo. Crudas, al vapor, a la plancha y  salteadas son las mejores formas de consumir las verduras y las hortalizas. Evite cocerlas demasiado para no echar a perder sus propiedades.

Las frutas, aunque sanas, son una fuente de azúcares muy alta. Sobre todo si usted desea perder peso, debe de moderar su consumo y evitar las frutas tropicales. Dos raciones de fruta al día es la cantidad ideal si quiere perder peso, pudiendo aumentarse un poco más cuando ya esté en su peso ideal.

Es aconsejable tomar la fruta entre horas, de este modo aprovechamos todo su aporte de energía y de fibra. Si la tomamos como postre los azúcares de la fruta fermentarán con la comida haciendo más pesada la digestión.

 

Las harinas permitidas en una dieta paleo

Cuando se busca que comer para una dieta paleo casi todo el mundo da por sentado que las harinas no estarán permitidas. Pero no todas las harinas proceden de los cereales. Usted puede utilizar harina de almendras y harina de coco para sus platos, en especial para postres. La recomendación es que se haga de forma moderada ya que tanto la almendra como el coco aportan una cantidad de energía muy alta que de no consumirse terminará contribuyendo a un aumento de peso no deseado. Disfrute de estos alimentos, pero ocasionalmente. Solo tiene que moler las almendras en su casa y se dará cuenta de la cantidad de frutos necesarios para llegar a obtener una tacita de harina.

Un tema a parte a la hora de decidir que comer para una dieta paleo es la harina procedente de trigo sarraceno. El trigo sarraceno no es un cereal, es una planta de la familia de las poligonáceas y no de las gramíneas. No contiene gluten y posee un alto aporte proteínico y de ácido oleico. No hay un acuerdo unánime en la comunidad paleo sobre si se debe o no utilizar esta harina que facilita muchas recetas de “imitación” de pizzas, panes y otros productos que de otro modo difícilmente se incluirían entre los alimentos que comer para una dieta. Usted debe documentarse y tomar su propia decisión sobre si utilizar o no este alimento.

Las especias, la sal y los aliños.

Las especias son muy beneficiosas. Además de aportar sabor y variedad a la comida muchas de ellas tienen grandes propiedades medicinales. Casi todas facilitan el proceso digestivo, en especial el clavo, el comino, el jengibre y el hinojo. Combine a su gusto estas plantas para dar diferentes toques a sus carnes, pescados y ensaladas. Ganarán en sabor y contribuirán al cuidado de su salud.

La sal no es uno de los condimentos más recomendables a la hora de escoger que comer para una dieta. Antiguamente era un bien muy preciado, con el que incluso se paga a los trabajadores, de ahí precisamente proviene el término salario y por tanto se usaba con mucha moderación. Actualmente el abuso de la sal es causa de muchos problemas de salud, desde algunos más leves como son la retención de líquidos hasta otros más graves como los relacionados con las subidas de la tensión arterial. Es aconsejable acostumbrarse al sabor natural de los alimentos, condimentados con especias y no usar o reducir al mínimo  la sal.

Los aliños naturales realizados con especias, aceite y vinagre pueden ser utilizados en sus comidas. También puede tomar salsas como la mayonesa con moderación siempre y cuando se realice con aceite de oliva y no de girasol. Descarte todas las salsas y aliños preparados ya que en su composición encontrará conservantes, colorantes, abundancia de sal y potenciadores del sabor.

Que no se puede comer en una dieta : edulcorantes artificiales

El tema de los edulcorantes artificiales es amplio y muy polémico. Detrás de estos productos hay grandes intereses comerciales que manipulan la información que recibimos de modo que es complicado saber que hay de verdad y de mentira en todo lo que nos cuentan.

Cuándo comienza a comercializarse la sacarina el azúcar pasa a ser uno de los alimentos que no se puede comer en una dieta. Parecía que se había inventado un producto milagroso capaz de endulzar nuestras comidas sin causar ningún problema y se culpa al azúcar de todos nuestros males. Casi se nos hace creer que sustituyendo el azúcar del café por una pastilla de sacarina ya no tendríamos sobrepeso.

Años después llega el aspartato y es la sacarina la que se demoniza y se convierte en algo que no se puede comer en una dieta sana. Se le acusa de causar cáncer y comienzan a surgir todo tipo de rumores, con o sin base sobre ella. Justo los mismos que hoy en día surgen sobre el aspartato con la aparición comercial de la estevia.

¿Es sano tomar edulcorantes artificiales?

Evidentemente no es sano tomar ningún producto químico en grandes cantidades. Hay estudios que apuntan a que la sacarina, consumida en más de 2,5 MG por Kilo de peso y día puede causar tumores de vejiga. El aspartato también es motivo de encontradas polémicas. Lo que nadie discute es que se debe de limitar su consumo y que son causa de problemas estomacales e intestinales. En muchas etiquetas de productos con aspartamo hay indicaciones de que su abuso puede causar diarreas y dolor de estómago.

Estos productos se encuentran en la mayoría de los dulces Light y refrescos que consumimos. Pero viene enmascarado en la lista de ingredientes haciendo complicado identificarlos. De esta forma es casi imposible calcular la cantidad de edulcorantes artificiales que tomamos a lo largo del día. Es por eso que los alimentos elaborados están indiscutiblemente en la lista de lo que no se puede comer en una dieta sana, como es la dieta paleolítica.

Pero el principal problema de los edulcorantes no son los perjudiciales efectos que puedan tener para la salud a medio o largo plazo. El problema es que potencian la adicción a los sabores dulces. Mientras consumamos este tipo de productos es evidente que no vamos a habituarnos a los sabores naturales de los alimentos y por tanto no vamos a adquirir buenos hábitos alimenticios. Cuando se está acostumbrado a los sabores dulces es muy fácil dar el salto de los edulcorantes a otro tipo de azúcares. Y esto es especialmente importante en el tema de los diabéticos.

Precisamente es con estos enfermos con los que la polémica es más encendida, ya que son muchos los médicos que defienden que tomen edulcorantes como mal menor. La postura de los partidarios de la dieta paleolítica es que todo el mundo, pero los diabéticos particularmente, deben reeducar su paladar, acostumbrarse a los sabores naturales y desengancharse de esa dependencia a los sabores dulces que existe en la sociedad actual. Solo de esa forma se podrá llevar una alimentación realmente sana.

¿Entonces es mejor consumir azúcar?

El azúcar que tenemos en los mercados tampoco es un alimento natural. Se trata de un producto refinado, un carbohidrato que no posee ni la fibra ni ninguna de las propiedades de la caña de azúcar. Debido a esto es absorbido muy rápidamente por el cuerpo pudiendo causar hiperglucemias. Otras de las “propiedades del azúcar” son: causa caries; aumenta los requerimientos de vitamina B del organismo para su digestión; su consumo excesivo es una de las causas de la resistencia a la insulina y en consecuencia de la diabetes tipo II;  los desequilibrios que puede causar en los niveles de azúcar de la sangre son también causa de cataratas y arterioesclerosis. Como verán sobran las razones para incluirlo entre lo que no se puede comer en una dieta sana.

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